domingo, 5 de abril de 2015

VÍCTOR, ANA Y LOS EGOS.

Víctor, Ana y los egos. Es sorprendente con qué facilidad se hacen en este país los manifiestos de apoyo. Este último, es para avalar la candidatura de mi admirado Luis García Montero. Voy cada año a la feria de libro para saludarle y llevarme su último libro de poemas, o sus recientes novelas. Somos de la misma quinta y aunque él no lo sepa yo le considero desde hace tiempo un amigo. La verdad es que me entristece un poco ver los poquitos que nos acercamos a su caseta mientras otros, como su mujer Almudena forman colas bullangueras de gente ávidas de firmas más famosas. Ya se sabe la poesía no vende y son estos-y casi todos- malos tiempos para la lírica. Por eso cuando ahora veo que le apoyan, nada menos que Víctor y Ana, Sabina, Almodóvar y otras gentes de renombre, lo que diría un castizo, la flor de la intelectualidad me quedo perplejo. Los que primero fueron rojos y más tarde prefirieron la rosa, ahora vuelven a apoyar a un candidato tan decente y tan comprometido como Luis. Lo que me pregunto es por qué lo hacen. ¿Comparten sus principios o es simplemente una especie de palmada en el hombro que se da a un amigo, a un buen chaval? Un manifiesto no puede ser un guateque, una fiesta de colegas de profesión en el que se toman unos gin tonics y se brinda por el sol y las flores. La feria de las vanidades. Si yo fuera votante de Izquierda Unida no me haría maldita la gracia estos apoyos tan incondicionales de gente que hasta ayer jamás asomaron por estos parajes. Ellos, tan de vuelta de todo poniéndose el mono azul. No, no me haría ninguna gracia. Ya eché de menos a todas estas personalidades en aquel soleado 15 M. No encontraron acomodo sentados en el suelo con aquella gente tan variopinta, tan anónima. Ellos necesitan que sus egos tengan amplio y sonoro escenario. Tampoco los vi el 31 de enero, mezclándose con la marea de gente que inundó la Puerta del Sol. No los eché de menos, es verdad. Nadie los echó de menos. Ellos son más de la Puerta de Alcalá. Míralos, míralos, viendo pasar el tiempo… Le deseo lo mejor a Luis García Montero. Es un buen tipo, pero como decía mi madre, ten cuidado con las malas compañías. Estos cuando se acaban las bebidas y los canapés recogen sus cosas y se van sin despedirse.

5 comentarios:

uge dijo...

Completamente de acuerdo, amigo.

jose luis sanchez-migallon dijo...

Amigo Felipe, cuanta razón llevas!!.
Yo también me he preguntado que hacen todos esos famosos, apoyando unos dias a unos y otros dias a otros.
¡¡No se dan cuenta que ya no engañan a nadie!!, pero su afán de protagonismo les ciega.....y seguro que Luis García Montero, lo sabe!

Toñi dijo...

Luis es una gran persona, tan sensible al dolor humano, tan cercano, que conocer nuestro San Carlos Borromeo y lo que allí pasa, le hizo comprometerse con el Gallinero, con nuestros chicos africanos, con gran cantidad de causas perdidas de antemano. Yo me pregunto aún qué hace en medio de este barullo en que se ha convertido I.Unida en Madrid, en los últimos tiempos, pero imagino, aún no se lo he preguntado a él, que por puro compromiso social. En cuanto a quien le hace las loas, efectivamente, hay mucho que matizar, y tú lo has hecho estupendamente.
Un abrazo, Felipe.

Jose Rodríguez dijo...

Hola Felipe, soy un maestro de Granada seguidor de tus cuentos de NOMOLA, me gustaría poder contactar contigo de alguna manera para comentarte un asuntillo que tengo entre manos.
Mi e-mail es josemaestrillo@gmail.com
Te agradecería que me escribieses y así puedo contactar contigo.
Gracias y un saludo.
Jose

Jose Rodríguez dijo...

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Mi e-mail es josemaestrillo@gmail.com
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Gracias y un saludo.
Jose