lunes, 27 de junio de 2016

¿NO ES ESTO UN APARTHEID EDUCATIVO?

El instituto público “Las Lagunas” de Rivas Vaciamadrid ha iniciado un programa de educación bilingüe en el año 2.015. Para ello establece 3 modalidades educativas: Una sección bilingüe para “centros de primaria bilingües que estén en posesión del certificado que acredite nivel A2 o B1” que se caracteriza por impartir en inglés todas las asignaturas excepto matemáticas, lengua española y lengua extranjera no inglés. En segundo lugar el denominado Programa bilingüe “avanzado” que imparte en inglés menos asignaturas, en concreto educación física, plástica, pero no las ciencias sociales o naturales. Para ingresar en este modelo se nos pidió información, al colegio, de sus resultados en inglés y además se les sometió a un examen de aptitud, para determinar si pueden o no entrar en este programa. Y por último una modalidad llamémosla estándar que imparte las asignaturas en español, excepto, obviamente el inglés. No hace falta ser muy perspicaz ni mal pensado para entender que hacer un examen de dos horas para determinar si un alumno puede o no dar educación física o plástica en inglés es poco creíble. Es evidente que la creación de tres modalidades educativas distintas dentro del mismo instituto no persigue otra cosa que estratificar al alumnado por niveles de competencia, empleando el idioma inglés como se hace con el reciclado de residuos: el verde para el vidrio, el amarillo para el plástico, el inglés para los listos….. No culpo a los padres por entrar en este juego. Si a cualquiera de nosotros nos preguntaran a qué grupo quieres pertenecer--¿Al que se aprende más o al que se aprende menos?, haríamos lo mismo,probablemente.Pero,la verdad nunca es tan simple.
Lo que quiero denunciar aquí, es una práctica totalmente legal pero educativamente perniciosa: la formación de grupos homogéneos y en la práctica el fomento de la exclusión educativa y social. Agrupar a los alumnos por niveles de competencia es una práctica abandonada hace décadas en todos los países avanzados del mundo. Supone ignorar que los alumnos interactúan entre sí, que las inteligencias son múltiples y complementarias, que la escuela es un factor de primer orden para la cohesión social y no para implementar las desigualdades. Lo que más me duele, lo que más nos duele a aquellos que apostamos por la educación inclusiva es que todos los esfuerzos que hemos realizado en nueve años de educación infantil y primaria para fomentar el apoyo mutuo, este instituto se lo ha cargado en dos horas . Pero no crea nadie que con esta decisión se está perjudicando solo a los alumnos más desfavorecidos social o culturalmente. Los grupos homogéneos ( de alumnos de parecida competencia) nunca han demostrado mejorar con relación a los resultados de los grupos heterogéneos, sino al contrario. Son más pobres en diversidad cultural, en estilos de aprendizaje y más expuestos a una competitividad poco deseable. Una clase que funcione bien debe tener alumnos “locomotora”, alumnos carismáticos, con capacidad de liderazgo ( no siempre son los mejores en mates o inglés) que tiren del grupo,pero deben tener también alumnos”diesel”, más lentos en sus aprendizajes, pero constantes y con perseverancia. También alumnos “mañosos” que sustituyen sus carencias con habilidades sociales, y alumnos “remolque” que funcionan pero hay que tirar de ellos. Todo esto es un grupo heterogéneo, un grupo como hay miles y miles en colegios e institutos de nuestro país y del mundo entero. Esto no va a haber en el instituto “Las Lagunas” ni en otros que empleen este método tan legal como contraproducente. Otras medidas tomadas en la educación madrileña como los recortes de plantilla, la reducción de gasto público o la implantación de nuevas leyes educativas son achacables al gobierno, esta opción sólo es achacable al equipo directivo de este centro así como a los profesores del claustro que le hayan dado su refrendo. Felipe Gutiérrez. Maestro de primaria del CEIP. El Olivar.

3 comentarios:

Carlos San José dijo...

Así es Felipe. Ni más ni menos...

Helen dijo...

Me hago bilingüe, introduzco el uso generalizado de tablets con la excusa de librar a las familias de la tiranía del libro de texto y sus precios desorbitados (no siempre avisando del gasto en las actualizaciones de aplicaciones y sistemas...) y con dos cosillas más...me aseguró seleccionar al alumnado. No tanto al que quiero, sino, sobre todo, al que no quiero. Porque las plazas de la modalidad tres no serán muchas, seguro. Una maravilla de educación inclusiva...

Felipe dijo...

Muy bien expresado...Helena, kisses...