viernes, 13 de julio de 2018

fabulillas de animales (5) La vaca






La vaca, arriba en el monte
Estudia, lee el paisaje.
Quiere ser ingeniera
De caminos y de bosques.
Por eso rumia y estudia
El libro de los de los verdes prados
Y sube a las altas sierras
Y cruza estrechos collados.


La vaca estudiosa y pensativa,
Esta vaca que es tan sabia
Se conoce los senderos,
Las nubes que traen tormentas,
Los vientos que la amenazan.
Y conoce a las estrellas:
Caminos de la Vía Láctea.
Aquella que quizá  salió
De las ubres de una vaca.


Oscura queda la sierra,
El búho a lo lejos canta.
Ella duerme tan tranquila
En su cama de retama.

jueves, 12 de julio de 2018

Fabulillas de animales (4) La cucaracha






Cucaracha clerical
Que vistes negra sotana.
Te vas deprisa y corriendo
A rezar a las cloacas.

Corres por los albañales
Sales por los sumideros
viajas por las cañerías
 Y siempre acabas huyendo.

Negra sombra vergonzante
En los posos del café,
En el cuartucho oscuro
Que nadie quisiera ver.

La luz te causa espanto
Presagio de las pisadas
Monja fugitiva y triste
Que vives siempre enclaustrada
Das miedo, sorpresa y asco.

Flor negra de la inmundicia,
Novia de la oscura noche
Eres como un peón negro
Que por el día se esconde.


miércoles, 11 de julio de 2018

Fabulillas de animales (3) La Salamanquesa.


El lagarto está llorando
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
Con delantalitos blancos.
F.García Lorca.

La salamanquesa
Todos los veranos
Se sube por las paredes
Hacia los altos tejados.
Alpinista de azoteas
Montañera de terrados,
Con esos ojos oscuros,
Con esos dedos tan largos
Atrapa un rayo de luna
Para subirse a lo alto.


Salamanquesa, señora
Marquesa de Salamanca.
¡Cómo luces en la cal
Por las paredes tan blancas!
Te subes a los fanales,
Te arreglas para ir de caza:
Polillas, moscas, moscones,
También mariposas blancas.


Salamanquesa, señora
Marquesa de Salamanca.

martes, 10 de julio de 2018

Fábula mínimas de animales (2) El gato presidiario.





El gato presidiario
Con su uniforme de rayas
Huye por los tejados
Escapa saltando tapias.
No quiere cárceles de oro
Ni los barrotes de plata.
El gato solo quiere luna,
Calle, esquina, ronda y plaza.

El gato fugitivo
Con su uniforme de rayas
Es todo un funambulista
Saltando las alambradas.
Ni dios ni amo ni dueño
Maúlla el gato ácrata.
La libertad no se vende
A las caricias del ama.

En oscuros callejones
Se mete el gato del hampa
Levanta su rabo al cielo
Mira,corre, trepa y salta.

lunes, 9 de julio de 2018

Fábulas mínimas de animales (1) La Trucha.






La Trucha.

¡Trucha!, le dice el barbo
con mala barba.
¡Trucha!- ríe entre dientes
la carpa.
¡Que está loca,que es muy rara!
¡Que este trucho es un trucha!
¡Que los peces no se ríen
Que los peces nunca cantan!

Así que hoy la trucha arco iris
Pega un salto y dice ¡Basta!
Mueve su cola  airosa
de lentejuelas de plata,
Mueve las aletas y baila.
Orgullosa de ser trucha
También de tener agallas.
Nadar a contracorriente
En estas aguas heladas.

En este día de julio
Mira como brinca y salta.
Mira que orgullosa va
La trucha, reina del agua.

viernes, 29 de junio de 2018

Gente de nuestro barrio: ...y diez. Javi y su patín.


Javi, once años y un patín. Baja por la cuesta de la avenida de los Almendros a mil por hora. El viento le da en la cara, algunos rayos de sol, entre las hojas de los árboles, le deslumbran. Ni el más intrépido marino fue más feliz al cruzar el cabo de Hornos. Nadie, ni el piloto de Fórmula Uno, ni el ganador del Tour bajando el Tourmalet.
Javi, once años ha tocado la felicidad.
Luego cuando crezca la buscará estudiando para una profesión de futuro. La perseguirá detrás de la persona de quien se  ha enamorado... Y encontrará la pasión, el amor, el desengaño, la ambición, también ratos felices.
Pero esta felicidad, la que hoy le da en la cara, con sus once años, bajando con su patín por la avenida a mil por hora, saboreando el tiempo lento de los últimos meses, de los últimos días azules de la infancia, esa felicidad ya no volverá.




Nota: como lo poco deleita y lo mucho cansa, doy por terminado, de momento al menos, esta serie de apuntes sobre personajes de nuestro barrio, gente corriente, buena gente.
De la otra ( de la chunga)también hay - hoy uno ha estado a punto de atropellarme junto al hombre negro del paso de cebra- pero no pienso dedicarles un minuto.
Quien quiera saber de esa mala gente, no tiene más que poner el televisor ; allí encontrará una amplia y variada galería de crápulas, corruptos, amargados,  impostores, miserables, gilipollas con o sin máster, y múltiples  variedades taxonómicas de hijos de puta.
Dan mucho juego para urdir tramas literarias, series de éxito o llenar platós de televisión. No me interesan. Prefiero hablar de la gente que nunca sale en los periódicos ni en los informativos (salvo catástrofes naturales) la gente como los que habéis tenido la paciencia de leer estas líneas y a quien agradezco sinceramente vuestro tiempo.
Que paséis un buen verano.

jueves, 28 de junio de 2018

Gente de mi barrio (9)La abuela Maribel






Maribel está preparando el puré de su nieto. Una patatita, un puerro, zanahoria, un chorrito de aceite, una pechuguita de pollo…
Maribel hoy tiene en casa al hijo de su hijo. Es una abuela joven porque fue también una madre joven. Tiene el pelo corto, un rostro alegre y una pulsera en el tobillo.
A Maribel le encanta ser abuela pero también muchas más cosas. Escribe relatos de misterio, practica natación dos veces en semana y le gusta ir de viaje en tren.
Por eso sus hijos saben que pueden contar con ella siempre que la necesiten a condición de que entiendan que el tiempo de dedicarse full time a los niños ya pasó para ella. Ya no quiere ser madre otra vez.
“Yo tengo mucho repertorio todavía” dice a sus amigas de tertulia literaria. Sus recién cumplidos sesenta años no pueden esconder la belleza de su mirada, la ligereza de sus pies.
Dice Bob Dylan que si mantienes tus manos siempre activas y tus pies siempre ligeros, entonces tú podrás permanecer siempre joven. “For ever Young”
Hombre for ever, for ever, es mucho decir, pero sí es verdad que  le queda un buen trecho para sentirse viva, para  sentir que cada día ,al levantarse, hay razones para arreglarse y ponerse guapa, guapa para una misma, que es para quien hay que ponerse guapa.
Maribel rebaña el plato del puré y goza viendo a su nieto con los morretes manchados pidiendo más. La sangre, la vida se renueva, pero cada uno debemos vivir la nuestra. Sin renuncias. Ya se encargará el tiempo de limitarnos. Pero ahora de momento, Maribel se mira al espejo y se dice: ¡Chica, qué bien te veo!


Nota: en nuestro barrio hay muchas Maribeles, ponedle vosotras mismo el nombre-